[three_fourth_last]Nombre: Labrador retriever.
Clasificación Técnica:
Clasificación FCI: Grupo 8. Sección 1.
Clasificación AKC: Perros cobradores de caza. Perros deportivos.
Estatura: 56 a 57 centímetros (machos); 54 a 56 centímetros (hembras).
Peso: 27 a 34 kilogramos (machos); 25 a 32 kilogramos (hembras).
Edad Media: 10 a 12 años.
Pelaje: Corto, denso y duro al tacto. No debe presentar flecos ni ondulaciones. El labrador tiene un manto interno resistente al agua.
Complexión:
Ojos: De tamaño mediano, son de color castaño o avellana y tienen una expresión inteligente y amigable.
Trufa: Amplia, con fosas nasales bien desarrolladas. En ejemplares negros y amarillos, trufa negra. Ejemplares chocolate, trufa marrón.
Orejas: Ni largas ni pesadas, las orejas del labrador cuelgan a los costados de la cabeza.
Mandíbula: Maxilares de una largura mediana; maxilares y dientes fuertes con una perfecta, regular y completa mordida en tijera.
Cuerpo: Con la línea superior nivelada y lomo amplio, corto y fuerte, el cuerpo del labrador retriever es de constitución fuerte. El pecho es amplio y profundo.
Patas: Los miembros anteriores presentan buen hueso y, vistos de frente o de lado, deben aparecer rectos desde los codos hasta el suelo. Miembros posteriores bien desarrollados, grupa no inclinada hacia la raíz de la cola.
Cola: Redondeada. Es ancha en su base y se adelgaza gradualmente hacia la punta. Cubierta completamente de pelo grueso, denso y corto.
Color: Completamente negro, amarillo o hígado/chocolate. El amarillo varía desde el crema claro al rojo. Se acepta una pequeña mancha blanca en el pecho.
Carácter: Adaptable, amistoso y dócil

Para conocer los orígenes de la raza debemos remontarnos a la isla llamada Newfoundland (Terranova). La historia de la isla, habitada en sus orígenes por los esquimales de Dorset, se remonta al siglo XV. En el siglo XVII se convirtió en el refugio de pescadores rebeldes. Se sostiene la teoría de que estos pescadores nadaron hasta la isla después de abandonar los barcos que pasaban cerca de ella.

Los primeros perros de la isla de Terranova se remontan a estos pescadores, ya que no hay evidencias de que los esquimales tuvieran perros, ni los había cuando los pescadores llegaron allí. El labrador retriever fue llamado hace tiempo el Perro Menor de Terranova, pues se suponía que estaba emparentado con la raza Terranova. Hoy en día, tanto el Terranova como el labrador retriever comparten una característica física: los dedos palmeados.
El terreno y el clima de Terranova son severos, y ello requiere un perro que tenga un apoyo firme de los pies, y posea resistencia y capacidad para flotar. El tamaño del labrador retriever importaba mucho, ya que era necesario
un perro pequeño que pudiera caber sin estorbar en sus botes. Los pies palmeados de este perro nos hablan de su buena capacidad para nadar, incluso en las aguas gélidas e inhóspitas del Atlántico Norte.

Otra de las características es el pelaje espeso e impermeable, tan necesario para sobrellevar aquellas condiciones, y su pecho amplio, necesario para nadar sobre las fuertes olas y las corrientes del duro Atlántico Norte. La isla era rica en caza, los pescadores pudieron usar a sus perros para completar su dieta con las aves de la isla, se convirtió en cobrador de caza (retriever, en inglés).

El AKC describe el temperamento en la raza como «de naturaleza gentil, sociable y manejable». El labrador tiene fama de ser una raza equilibrada y un excelente perro de familia. Esto incluye una buena reputación con los niños de todas las edades y otros animales. Tiene aptitudes de perro colaborador; lo que ha sido utilizado para poder entrenarlo como perro de ayuda, para que alcance cosas que están tiradas, apague las luces, entre otras funciones. No es adecuado como perro guardián, es decir, podrá ladrar para dar aviso, pero por lo general no actuará con mayor agresión, ya que tiende a ser un perro amigable con la gente, sobre todo si es socializado desde temprana edad.

Algunos problemas de salud del labrador retriever han surgido debido a su popularidad y por consiguiente a la cría en exceso de la raza. La displasia de cadera y de codo, la atrofia progresiva de retina y la epilepsia[/three_fourth_last]