[three_fourth_last]           Hola a tod@s, hoy ha amanecido un día fantástico, que no podíamos desaprovechar, asi que nos hemos ido de nuevo a la costa norte, dispuestos a recorrer  8,23 Km del tramo del Camí de cavalls entre el puerto d’Addaia y el Faro de Favàritx. No teníamos muy claro si lo podríamos hacer de una sola tirada ya que, como siempre, tenemos que desandar lo andado y así ha sido, hemos necesitado dos días para acabarla.

Día 1: Partimos del puerto de Addaia, un paraje natural de excepcional belleza.  La naturaleza única de este puerto ofrece un resguardo tranquilo a las embarcaciones, a la vez que permite alcanzar en escasos minutos el mar abierto de la imponente costa norte menorquina. Esta interesante zona se caracteriza por un alto nivel ecológico y es un buen punto para la observación de aves migratorias. En el puerto podremos disfrutar de las vistas de los islotes y de la torre de defensa británica de final de siglo XVIII de Cala Molí y de la pintoresca playa de Macaret. El camino se adentra en una importante zona húmeda del puerto d’Addaia, donde podemos reconocer la vegetación acuática y de saladar propia de las salinas, en este caso las de Mongofra.
Abandonamos la zona de humedales para adentrarnos en el predio privado de Mongofre Nou y en Sivinar de baix. Decidimos abandonar el camino para acercarnos a la playa de s’Enclusa, una cala aislada virgen de 120 m de largo x 25 m de ancho, vecina de la Cala privada de Mongofre (a la que solo se puede acceder por mar). Nos encontramos con una playa desierta de arena dorada, de textura intermedia, y aguas tranquilas y a la que accedemos a través de S’arenalet. Hemos decidido dejar  para mañana el resto de la ruta, y asi poder disfrutar de la playa y cargar pilas para  la vuelta. En toda la zona podemos ver vistosas formaciones rocosas como la de Es Capell de Ferro.
Día 2: Esta vez vamos hasta el Faro de Favàritx, en el cabo del mismo nombre, un lugar conocido por la particularidad paisajística que le confieren el tono oscuro de las rocas y una escasa vegetación, para rematar la ruta y recorrer los escasos 1,8 km que nos separan de Cala en Caldès, otra playa de difícil acceso, de 100 metros de largo por 30 metros de ancho con un nivel de ocupación muy bajo, principalmente compuesta por grava y arena oscura. El estado habitual de la mar es oleaje moderado, por lo que la playa cobija cantidad de restos que arroja el mar y visitaremos el Pou d’en Caldes, un lugar que congrega una gran diversidad de plantas endémicas y hasta cinco tipos diferentes de “socarells”.

Una ruta preciosa, sobretodo la del primer día, tanto por la belleza del puerto d’Addaia como de los verdes prados de las marinas de “sa caseta des guarda, sa marina de mongofre vell i s’ivinar de baix”. No tengo muy claro que yo pudiese pasar por aquí. Hemos encontrado muchas señales de prohibido el paso a perros. Este tramo del camí de cavalls pasa por predios privados. En cuanto al tramo del segundo día su mayor atractivo sin duda son las vistas de “Mongofre, Sa platja de s’Enclusa, Ses illes de ses Àguiles i S’illa gran d’Addaia”, mirando hacia el oeste y el “Cap de favàritx” mirando hacia el Este, una zona muy accidentada de la costa norte. Como la ruta del segundo día era muy corta, hemos aprovechado para visitar el faro de favàritx y comer en Cala Presili, una playa preciosa que ya conocimos en la ruta de Favàritx a Sa Torreta.
Palabrita de Tra

 

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