Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Funkypet Magazine | November 22, 2019

Scroll to top

Top

No Comments

THE NAY’S RULES

THE NAY’S RULES

Cada vez hay más personas que deciden tener más de un perro. Tiene muchas ventajas, entre ellas, que el perro que ya está en casa esté acompañado y pueda relacionarse y jugar habitualmente con otro de su especie. Pero ¡ojo! Porque el momento de las presentaciones y los primeros días de convivencia son muy importantes para que establezcan una buena relación desde el principio.

Cooper es un perro feliz… noble, grande y hermoso. Diana y Quim, sus humanos, lo adoran, y lo han criado y socializado para que sea un perro excelente, que puede ir a cualquier parte sin ser una molestia. Al ser tan amado, sus humanos pensaron que sería una buena idea que tuviera compañía los ratos que tiene que pasar solo
en casa… Y entonces llegó ella…

Cooper era el rey de la casa, tenía sus espacios y su rutina bien aprendida.
Diana y Quim escogieron a Bella como compañera para Cooper, los presentaron antes de decidirse y parecía que todo iba a ir bien. Pero cuando Cooper vio que la nueva inquilina subía también al coche para regresar a casa con ellos, la cosa empezó a cambiar… Cooper empezó a mostrarse apático y no se relacionaba con Bella, ante la atónita mirada de sus humanos, que se sentían a la par tristes y culpables. Cooper la evitaba, y se veía confundido. No sabía si ponerse en su cama o en la de ella, y le incomodaba la cercanía y la energía de la cachorra.

Los Doberman, en contra de lo que pueda pensar la gente que desconoce esta raza, son perros muy nobles, con una alta capacidad para el aprendizaje. La publicidad y el cine hicieron una mala propaganda de esta fabulosa raza, tachándolos de asesinos. Corrieron leyendas sin fundamento alguno que decían que al llegar a la edad adulta les crece el cerebro, pierden el olfato y atacan a los dueños.
Es una estupidez. Cualquier perro puede mostrar agresividad y hay razas más propensas que otras por tener un temperamento más fuerte, pero, siempre , y repito, siempre, la conducta del perro dependerá de la educación que le haya dado el humano, con lo que éste será el responsable directo del perro que tenga. Como veis, Cooper y Bella conviven con una bebé a la que protegen y adoran.

Cooper vivía su vida tranquilo hasta que apareció ella… Un torbellino de energía que irrumpió con fuerza en su vida, descolocándolo hasta el punto de parecer triste… hay perros que necesitan un periodo de adaptación cuando se incluye a un nuevo miembro, se muestran tristes y descolocados, pero haciendo correctamente las presentaciones y estableciendo normas al nuevo miembro desde el principio, ayudaremos a agilizar el proceso.

1. El primer paso, antes de adquirir al nuevo miembro, será establecer dos espacios en casa. El perro “antiguo” no debería sentir que hay una “invasión” de sus cosas, pues podría desencadenar reacciones que no queremos, ya sean
agresivas o apáticas, incluso se han dado algunos casos de depresión. Es recomendable controlar al nuevo miembro al comienzo, sobretodo si es cachorro, y enseñarle desde un principio cuales son las normas y los límites en casa.

2. Para hacer las presentaciones escogeremos un lugar neutro. Es decir, un parque nuevo, la playa, o un espacio donde ninguno de los miembros se sienta especialmente dominante. Lo ideal es que haya dos humanos, uno con cada perro para controlar las reacciones.

3. Primero se empieza paseando con los perros por separado, y cuando estos ya están concentrados en el paseo, nos colocaremos al lado y caminaremos con los dos perros, formando una manada. Dejaremos que se huelan y que caminen juntos con la correa, así controlaremos reacciones inesperadas. Si todo va bien, los soltaremos, será hora de ver como se interrelacionan sin la influencia de la correa.

4. Podemos utilizar el juego como método de socialización; también mediante el juego, podremos corregir los comportamientos no deseados, como la dominancia. Es fundamental que nosotros establezcamos las normas del juego para que ambos perros se sientan a gusto, tanto el “antiguo” (no deberíamos permitir que al principio se sienta frustrado o atacado) y al “nuevo” (no deberíamos permitir que el perro “antiguo” lo domine en exceso).

5. Que se adapten el uno al otro necesita un proceso, que varía dependiendo de algunos factores, como la energía de ambos, la edad, el nivel de socialización de cada individuo y las costumbres previas que haya adquirido este. Aún así, con constancia, paseos conjuntos y educación, los perros no tardarán en hacerse inseparables.

Submit a Comment